domingo, 24 de enero de 2016

Un ejemplo de deliberada desinformación en el periodismo "independiente": el Diario.es

 Nota del editor de este Blog
Beniezu
 
De nuevo traigo a estas páginas un excelente artículo de  Mikel Itulain  que encajan  en la línea de este Blog de denunciar todos aquellas practicas de  la “Guerra de Cuarta Generación”, en este caso  desenmascarando al diario español  "Diário.es " en sus prácticas  muy alejadas de lo que debería ser su necesaria labor de informar objetivamente  plegándose a las prácticas  de guerra mediática para manipular conciencias y crear padrones de opinión favorables  a los planes perversos y depredadores del Imperio USA
 
         Como los medios corporativos, es decir, esos medios de comunicación que pertenecen más directa que indirectamente a las grandes corporaciones, como por ejemplo: El País, ABC, El Mundo, Antena 3, Tele 5, The Guardian, The Times, The Washington Post o The New York Times, están en muy entredicho; más que por su dependencia y financiación por parte de estas empresas, por sus acostumbradas y ya recurrentes falsificaciones de los acontecimientos que suceden a nivel nacional e internacional, entonces, como consecuencia de este descrédito, han aparecido otros medios que se muestran como independientes, tratando de hacer ver que su información es más veraz y se basa en los fundamentos de la deontología profesional periodística. Sin embargo, basta hacer un seguimiento de estos autotitulados medios "independientes" e incluso "alternativos", para ver que poca diferencia hay en relación a los habituales, especialmente en el terreno internacional, salvo en un lenguaje mejor preparado para un público algo más exigente. Uno de los periódicos que apareció con este supuesto fin de oxigenar la profesión fue Público, pero sus lectores pronto denunciarón la gran contradicción que había entre lo que presumía defender y lo que realmente hacía, especialmente, como decía antes, en el ámbito internacional: donde las falsificaciones fueron tan descaradas e insistentes que provocaron el hartazago de sus iniciales seguidores, los cuales terminaron por abandonarlo. Pueden ver en el siguiente informe por qué no cuajó el diario Público.
Por supuesto, como Público han aparecido otras empresas del periodismo, cada uno defendiendo más unos intereses concretos que preocupándose por hacer  realmente periodismo con rigor. Uno de estos es el Diario.es. Aquí vamos a ver un ejemplo del trabajo de ese diario para entender cómo no hay ningún criterio sensato y cómo no se respeta ni el más mínimo sentido de la equidad y ni siquiera de la legalidad internacional. El ejemplo no es un caso particular, sino una tónica bastante general que ustedes mismos pueden, si quieren, comprobar.
 

Periodismo sueldo del Imperio para engañar al lector desorientado

 
 
        Así, Luz Gómez nos presentaba un artículo el pasado 10 de octubre titulado: Rusia en Siria: otro que llega a machacar las revueltas árabes. 1 Y encabezaba con el titular: La intervención militar de Rusia en Siria reproduce viejos patrones de control imperial, no distintos de los de EE.UU.
Bien, ya de entrada se altera toda la realidad de lo que está ocurriendo en Siria. En primer lugar porque Rusia está interviniendo militarmente en Siria a petición del Gobierno legítimo de Siria, por tanto, Rusia no reproduce ningún patrón imperial y menos el de Estados Unidos; porque EE.UU. no pide permiso para intervenir, invade, como invadió Corea, Vietnam, Afganistán, Irak, Libia o ahora Siria (la lista es extensísima como para ponerla aquí). 2 La potencia norteamericana viola la ley internacional, que exige respeto a la libertad y soberanía de las naciones.
 Como es muy bien explicado por el profesor canadiense de ley internacional Michael Mandel, la ley internacional contemporánea tiene como su objetivo, por citar el preámbulo de la Carta de Naciones Unidas, "preservar a las generaciones futuras del azote de la guerra". Y para conseguir eso, el principio básico es que ningún país tiene el derecho a enviar sus tropas a otro país sin el consentimiento de su gobierno. Los nazis lo hicieron de forma repetida, y el primer crimen por el cual fueron condenados en Nuremberg fue iniciar una guerra de agresión, que de acuerdo a la Carta de Nuremberg de 1945, "es el crimen internacional supremo, diferiendo solo de otros crímenes de guerra en que contiene dentro de él mismo el mal acumulado de todos." 3 
Si ustedes creen que, sin embargo, un país tiene derecho a intervenir en otro ante el riesgo de ser atacado o, empleando el lenguaje actual, de vulneración de los derechos humanos, entonces muchos países del mundo tendrían ese derecho ganado y muy ganado para invadir y atacar a los Estados Unidos de América, también de su aliado Israel. Y como esto podría convertirse fácilmente en un ajuste de cuentas de todos contra todos, esta solución de la injerencia externa en la soberanía de otros países no es una solución, sino el origen de prácticamente todos los problemas; como la experiencia demuestra una y otra vez.
En segundo lugar porque las revueltas árabes, la llamada "Primavera Árabe", no fueron y no fue algo originario de los países del norte de África o de Oriente Medio, sino que fueron provocadas y empujadas desde el exterior, esto pueden verlo con cierto detalle en el siguiente texto: El origen de la "Primavera Árabe". Además, en el caso de Siria, como en el de Libia, este tipo de revueltas fueron en realidad insurrecciones violentas llevadas a cabo por mercenarios preparados por las potencias occidentales, principalmente Estados Unidos y Gran Bretaña, en colaboración con las dictaduras del Golfo: Arabia Saudí, Catar, Emiratos, junto con Israel, Jordania y Turquía. En Siria esta intervención exterior con una guerra mercenaria, una proxy war expresado en inglés, es más evidente que en ningún otro lugar, no existiendo en ningún momento ninguna revuelta popular ni pacífica, ni todavía menos una guerra civil, porque no hay un sector de la sociedad siria enfrentado a otro. Para entender cómo se produjo esta agresión les dejo el siguiente enlace: Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica.
Como pueden ver, el artículo en el Diario.es comienza tanto con una supuesta falta de conocimiento demasiado evidente sobre la realidad siria como para ser creíble y con una falta de respeto al derecho internacional; demasiado para ser un error.
En los mismos titulares del artículo calza también un tópico sin el menor de los sentidos: Como en la derecha, en la izquierda todo el mundo abusa de Siria: desde los antiimperialistas hasta los socialdemócratas. Abusarán de Siria los que no respetan su autonomía, la decisión de sus gentes, ya expresada en la aprobación de la Constitución Siria en 2012, en las elecciones parlamentarias de ese año y en las elecciones presidenciales de 2014, donde el demonizado Bashar al Assad ganó con un respaldo realmente demoledor por parte de los sirios sobre sus otros dos rivales, que eran sunitas: lo que desmiente una vez más que Assad, alauita, tenga el rechazo de la mayoría suni y que para ser presidente haya que ser alauita. Bashar al Assad obtuvo un 88,7 % del voto, lo que indica que un 68,67 % de los sirios, pese a todas las dificultades puestas por los batallones de mercenarios, le mostró su confianza. 4 A ver qué presidente del mundo tiene ese porcentaje de respaldo de la población de su país. Estos resultados occidente los silenció, porque dejaba en evidencia y en entredicho a toda la prensa, televisiones, radios y demás medios y organizaciones que han operado y operan desinformando y evenenenando  la paz en Siria y en el resto del planeta, incluido el Diario.es.
Es duro, incluso para occidente, negar que las recientes elecciones fueron un enorme éxito para el Gobierno en Damasco, eliminando la ilusión de una Siria dividida. El país estaba sumido en un conflicto prolongado no a causa de una "revuelta popular", sino a causa de una premeditada guerra con mercenarios organizada por EE.UU., Israel, y Arabia Saudí (e involucrando a otros miembros de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo) ya en el 2007 -confirmado esto en el informe  del periodista ganador del del premio Pulitzer 2007 Seymour Hersh y titulado "La redirección". 5, 6
Cómo no, en el artículo se llama tiranos a líderes o presidentes como Muamar al Gadafi o Bashar al Assad. Sobre el presidente sirio y su legitimidad democrática y las falsas acusaciones vertidas contra él con el fin de deslegitimar una democracia realmente legítima, ya hemos hablado y tienen los enlaces que anteriormente les he dejado. Sobre el líder libio, que tanto en Libia como en África -como en Siria con Bashar al Assad- va a ser díficil que encuentren mucha gente que hablase mal de ellos, salvo los que se prestaron a hacer el trabajo sucio a la entrada de las corporaciones occidentales en el país, vamos a comentar ahora. Las acusaciones chocan contra la realiad de un hombre que llevó con su movimiento político, la Yamahiriya, a Libia a ser el país con mayor desarrollo de África (cuando era uno de los más pobres), experimentando un cambio enorme, en sentido positivo, desde su llegada en 1969 hasta la fecha de su muerte en octubre de 2011 a manos de las potencias coloniales y sus mercenarios de a pie de Al Qaeda. Sobre este progreso y sobre la realidad Libia ya les he hablado en numerosas ocasiones, en un escrito anterior les dejaba unas referencias que les vuelvo  a recordar, ya que es importante que no olvidemos lo que ha ocurrido en este lugar del norte de África.

Muamar Gadafi: luces y sombras 
Libia: cuando empezaron sus problemas y Al Qaeda se hizo con el poder gracias al apoyo occidental
 La guerra de occidente contra el desarrollo africano continúa

Las acusaciones de dictaduras, tiranos y demás, tan manidas, falsas, hipócritas  y aburridas, son las típicas con las que siempre se ha buscado la justificacion para poder usar la fuerza y destruir un gobierno no afín o no sometido. Como por medios democráticos y respetando la ley no se logra imponer lo que nadie en su juicio aceptaría, el sometimiento político y económico, se recurre a la violencia. Es lo que se hizo, y se continúa haciendo, con la OTAN o con los escuadrones de Al Qaeda o el ISIS.
Bien, ahora vamos a lo mejor del artículo del Diario.es, que resulta, como en las revisiones que he hecho a artículos escritos en prensa como El País,  son los comentarios de los lectores. Son estos comentarios el verdadero periodismo, al menos los procedentes de aquell@s que tienen el suficiente criterio para hacerlos equilibrados y acordes a la realidad, y no son deliberadamente manipuladores, no el panfleto que nos dedican estos escribientes a sueldo y servicio del capital.
Pablo Rodríguez comienza haciendo unas oportunas observaciones, entre ellas poniendo en evidencia los desvaríos de la escritora:
Las elecubraciones de orden conspiranoico sobre una alianza entre Arabia Saudí, Rusia, Israel y "los mejores amigos árabes de Israel" (sean estos quienes sean) contra Irán chocan con la cruda realidad. 1
Arabia Saudí ya conocen el papel primordial que ha tenido en la promoción del terrorismo islamista, no solo en Oriente Medio, sino además en la propia Federación rusa, en Chechenia. 7 Pero es también Israel, como base militar avanzada de Estados Unidos, el que ha tenido una función clave en el ataque a Siria: armando, dando apoyo logístico e incluso  curando a los heridos de las organizaciones terroristas, como Al Qaeda en Siria (Al Nusra); además de atacar directamente con su ejército a Siria.  Pueden ver evidencias sobre lo comentado respecto a Israel en este artículo: Israel atacando a Siria en colaboración con Al Qaeda.
Ivanxi era más directo en su lenguaje, la autora no merece por su panfleto deleznable muchas contemplaciones.
 Que vergüenza de artículo.

Panfleto Ni-Ni por excelencia repitiendo los argumentos de los EE.UU. y los países del Golfo asesinos.

Por favor, que la autora vaya a escribir sus mentiras a La Razón o a El País , pero x favor que no vuelva a intentar engañar y enmierdar a los lectores del diario.es, que aquí somos críticos y no nos la meten doblada.

Viva el ejército sirio que lucha contra el Daesh

Viva el pueblo kurdo que lucha contra el Daesh

PD: NO existe la oposición moderada en Siria más que para EE.UU. y sus articulistas. 1

Calavera sacaba a relucir la abundante hipocresía de estos periodistas "independientes":
Me llama la atención la cantidad de periodistas "INDEPENDIENTES", que se lían a denunciar el "expansionismo" de Rusia con la boca grande, ahora que han entrado en serio en la guerra de Siria... mientras, cuando los yankis bombardearon Irak causando un millon de muertos, alentaban las tensiones interétnicas , bombardeaban Libia y la invadían con integristas criminales, y llenaban Siria de mercenarios extremistas armados y financiados por ellos... estos periodistas se quedaban afónicos.

Después de más de 20 guerras imperialistas de la OTAN y su expansión a los países del este... es más rentable económicamente hablar contra Rusia. 1

Y daba una lección real de geopolítica y economía mundial a la "experta":
 ¿Y cómo es esa política expansiva de Putin en Asia de la que hablas?.

¿A cuántos países ha invadido... presionado... organizado golpes de Estado...?.

¿No será que confundes alianzas económicas (donde los dos países salen beneficiados y ninguno pierde su soberanía) con lo que hacen.los yankis en Latinoamérica?. 1

Frann veía el sin fundamento del artículo, salvo el de crear confusión utilizando la táctica del ventilador, y apuntaba con razón a lo que sí merecía atención, los comentarios.
Yo modestamente tampoco sabía por dónde coger este artículo ... tu post me parece mucho mucho más presentable.

Y menos mal que esta persona es profesora de estudios árabes ... 1

 Jose nos hablaba del respeto a la legalidad, y a la moralidad, de occidente:
 Imagino que eso de las revoluciones árabes, se refiere a lo que pasó por ejemplo en Libia, donde la "Comunidad Internacional", que creo que usted considera la buena, la de los USAs, nada dice del más de un millón de muertos irakies provocados por EE..UU y sus países satélites, pasándose una resolución del Consejo de Seguridad la ONU por el forro de ya sabe, ametrallarón desde el aire el convoy de un Presidente de un País, y que después fue torturado, linchado y por último asesinado, sin juicio ni nada, poniendo muy cachonda, de paso a la señora Clinton, que gritaba de gusto viendo con linchaban a Gadaffi..., pero como siempre los malos son los rusos, duro oficio, el de vocero de los poderosos, duro... 1
También llegaban  recados para el Diario.es, por parte de molestos lectores:
 Pero...¿qué clase de artículo es este? 

Impresionante. Panfletos pro-imperialistas de este pelaje son más típicos de la Fox, El País, Clarín o del ABC que de un diario que se autoproclama progresista. En serio, bazofias como esta no hacen ningún favor a la imagen de un diario independiente como eldiario.es. Alguien debería prevenir este tipo de propaganda facilona al servicio de los intereses otanistas e imperialistas del amo del mundo.

 Vaya tela!! Lo de este medio en tema internacional es para hacérselo mirar. A nivel de larazón.es. 1
Y para gente como luz, que en vez de periodismo hacen propaganda muy dañina para mucha gente inocente:
 Pues ya lo ves, Luz, no ha gustado tu artículo. Igual que no gustan los de Leila Nachawati, los de Javier Morales Hernández ni los de cualquier otro propagandista de la OTAN. No hay más que echar un vistazo a los comentarios de socios y lectores. Porque para leer esto ya tenemos al resto de la prensa patria. Pero Nacho Escolar no se da por enterado y se sigue empeñando en colarnos toda esta basura proyanki. Imperialismo a pesar de todo. 1
En fin, que les voy a contar que creo ya no supieran. Vivimos en un mundo de grandes mentiras donde las verdades tienen una tarea realmente dificultosa para buscar un espacio libre donde emerger.
En un mundo de canallas aún queda la sensatez de aquellos que no se conforman con estar pasivos ante el mísero comportamiento de los que lo vendieron todo, empezando por su alma.

Notas:
1. Luz Gómez. Rusia en Siria: otro que llega a machacar las revueltas árabes .El Diario.es. 18.10.2015.
2.William Blum. Killing Hope. Common Courage Press. 2004.
3. Jean Bricmont. Humanitarian Imperialism. Monthly Review Press. 2006, pp. 93-101.
4.  Assad wins presidential elections with a sweeping 88,7 %. nsnbc. 5.06.2014.
5. Tony Cartalucci. Syria: Elections are a battle won, but the war goes on. Land Destroyer. 5.06.2014.
6. Seymour Hersh. The redirection. The New Yorker. March 5, 2007.
7. Michel Chossudovsky. Al Qaeda and the "War on Terrorism". Global Research. 20.1.2008.

viernes, 15 de enero de 2016

CUANDO LOS LOBOS SE VISTEN DE CORDEROS



Nota del editor de este Blog
       Beniezu
       De nuevo traigo a estas páginas el tema de "Amnistía Internacional" como ejemplo de ONG de doble bandera  que utiliza su presunto humanitarismo para hacer el juego a sus patrocinadores económicos y  políticos occidentales los USA  la UE y la OTAN en sus planes de dominar territorios por la fuerza "humanitaria" de las armas el terrorismo y el caos. En este caso AI se dedica con autentica desfachatez al socaire de sus patrocinadores, de acusar a Rusia de estar bombardeando a civiles, sin la mas mínima prueba solo con la finalidad de incordiar la eficiente labor que Rusia lleva en su lucha contra el terrorismo islámico, para crear padrones de opinión desfavorables a esta efectiva ofensiva contra el terrorismo, cosa que parece que a Occidente le incomoda bastante pues desbarata sus planes de derrotar a  Gobierno legitimo de Siria y hacerse con aquellos territorios  

   El articulo esta tomado del Blog ¿Es posible la paz? Publicado por  Mikel Itulain.  http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.br/2015/12/la-propaganda-de-amnistia-internacional.html

  Mikel Itulain

La propaganda de Amnistía Internacional contra quienes combaten el terrorismo en Siria


El analista Tony Cartalucci explicaba de forma clara la preocupación que tenía y tiene el poder económico estadounidense sobre la intervención rusa en Siria, con la aprobación del Gobierno  legítimo de Siria. Tal preocupación viene dada porque el Ejército ruso, junto al sirio, iba a combatir de forma decidida y definitiva a los terroristas que han estado asolando y asolan Siria: Al Nusra (Al Qaeda en Siria), el Estado Islámico (derivado de Al Qaeda) o remanentes de otras organizaciones terroristas, que comparten dirigentes, militantes, objetivos y métodos con las anteriores, como el eufemísticamente apodado Ejército Sirio Libre, ni sirio ni libre. Estos terroristas son los mercenarios con los que los magnates anglosajones pretendían desestabilizar Oriente Medio, destruyendo el Estado de Siria y también el de Egipto, Líbano e Irán; de similar manera se evitaría la reconstrucción de Irak. Con el propósito final del control de Oriente Medio y de establecer aquí las bases terroristas de donde lanzar una guerra de desgaste mercenaria contra los grandes rivales del poder occidental anglosajón, Rusia y China. Rusia rompía por este motivo estos planes, para evitar un mal mucho mayor en el futuro, de ahí que este país haya sido el centro de un ataque multifrontal: ataque militar contra sus aviones y soldados, como el derribo del caza ruso por el lacayo local Turquía (de la OTAN) y el asesinato de su piloto y de un marín también ruso; ataque terrorista contra el avión de pasajeros, de nacionalidad rusa, en Egipto; y ataque económico, político y mediático. En este último papel tenemos a los medios de comunicación y junto a ellos esas organizaciones que utilizan los derechos humanos con fines políticos y económicos, que con los primeros forman un dúo tan fraudulento como peligroso. Ya advertía yo en este artículo:  Aviones rusos atacan en Siria y EE.UU. actúa en Afganistán, que los medios de comunicación trataban de acusar a Rusia de atacar objetivos civiles con el fin de desprestigiar su intervención y poner a la opinión pública occidental en contra, para precisamente parar la derrota de los mercenarios al servicio del poder económico de occidente. Y que las organizaciones "humanitarias" vendrían también en este socorro propagandístico.
Por cierto, ya pueden ver las acusaciones de los medios corporativos occidentales de supuestas víctimas civiles o los ficticios opositores moderados en el ataque contra los mercenarios islamistas por parte del Ejército sirio con la ayuda rusa. También verán a las organizaciones "humanitarias" haciendo este papel. Todos tratando de parar la destrucción de los batallones de mercenarios que actúan al servicio del poder económico occidental.
 
Amnistia internacional , no es lo que pregona

Y así ha sido, en una masiva campaña de propaganda Amnistía Internacional emite uno de sus típicos informes: carente de todo rigor y evidencia, muy virulento y acusatorio hacia los rivales económicos y políticos de quienes promocionan a la organización "humanitaria" y en el momento oportuno ante el intento desesperado de frenar los éxitos militares contra Al Qaeda y derivados en Siria; es desesperado porque si se corta el flujo logístico desde Turquía, la derrota de los mercenarios es inminente y por tanto Siria no podrá ser destruida y dividida. Por supuesto, esta campaña masiva de propaganda ha contado con el papel de los medios de comunicación. Ambos al servicio de sus poderosos patronos, no del periodismo y, claro, tampoco de los derechos humanos; y menos de la paz y respeto hacia las personas y entre las personas.
En el informe de Amnistía Internacional titulado 'Civilian objects were not damaged' : Russia's statements on its attacks in Syria unmasked, se habla de que lo han investigado de forma indirecta, con información aportada por "activistas" (¿personas a sueldo para difundir propaganda? ), de indicios de presuntos ataques, con cifras de presuntos muertos civiles (200) no basadas, como todo lo demás, en ninguna evidencia, en ninguna prueba. 2, 3
De este modo y con semejante nivel de "información" se lo han dejado fácil a la Administración rusa para desmontar tal cúmulo de difamaciones basadas en nada factual.
 Hemos conocido el informe: no se ha publicado nada en concreto ni nada nuevo. Son los mismos lugares comunes e información falsa que en varias ocasiones hemos desenmascarado. 4
Indicaba el portavoz del Ministerio de Defensa ruso Ígor Konashénkov. Suposiciones sin ninguna prueba; afirmaciones de algo que no pueden conocer, la presencia o no de mercenarios islamistas ("rebeldes", "grupos opositores"); el socorrido uso de que se han utilizado bombas de racimo, cuando Rusia desmiente que las utilice, además de que esto se podría demostrar si fuese cierto y no se hace. Podemos recordar aquí las mentiras de las armas químicas y de las bombas de barril en Siria. Cómo no, tampoco falta el archiusado recurso de la propaganda de guerra utilizando el ataque, real o inventado, a civiles en el mercado o la panadería. ¿Se acuerdan de las masacres del mercado y de la panadería en Sarajevo? Y en Siria también. Aquí lo tienen:



Además, Rusia puso el dedo en la llaga, mostrando la hipocresía y deshonestidad de Amnistía Internacional. No solo falsifican, con consecuencias nada buenas para los propios sirios, porque esta falsificación podía haber supuesto el no continuar luchando contra esos desalmados que tanto daño han hecho y hacen a la gente de Siria, sino que sale a la luz su comportamiento opuesto cuando se trata de aliados o amigos del poder anglosajón, aunque estos sí sean tantas veces realmente criminales que se deberían condenar y perseguir.
Tenemos preguntas para Amnistía Internacional: ¿por qué esta organización guardó silencio y no quiso ver las pruebas materiales, irrebatibles y reales del uso de bombas de racimo por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra las ciudades en el este de ese país?
"Es extraño que Amnistía Internacional no haya prestado atención a los crímenes de guerra perpetrados en Siria ni a sus autores antes de que la división aérea rusa llegara al país. El contenido selectivo de los informes de la organización Amnistía Internacional es notorio. No hemos visto hasta el momento informes detallados sobre las actividades de la coalición liderada por los saudíes en Yemen ni sobre los grupos terroristas que operan en Siria e Irak". 4
Como dice un conocido dicho: Quien tenga ojos para ver y oídos para oír, que oiga y vea.
Junto a todo esto que hemos comentado, tenemos que esta organización acusa de crímenes de guerra a Rusia. Y esta es otra de las artimañas y falsificaciones que utiliza Amnistía contra aquellos países u organizaciones no amigas de los dirigentes de Estados Unidos  (o Gran Bretaña). La vemos también, de forma más escandalosa si cabe, en el caso de Palestina  (acusada) e Israel (víctima): La falta de honestidad de Amnistía Internacional ante el conflicto en Palestina. En cambio, no acusará de tal delito a los amigos, como Israel, o al poder militar occidental, como la OTAN o el Ejército de los Estados Unidos. Para estos tiene un trato bien pero que bien distinto. Llama a la intervención militar de estos y cuando están cometiendo todo tipo de tropelías y barbaridades, como han hecho una y otra vez: Libia, Irak, Yugoslavia..., no hay una clara condena, por supuesto no una acusación de crímenes de guerra, a lo más una recomendación. Cuando la OTAN bombardeaba de forma inmisericorde y sin tener ningún escrúpulo lo que quedaba de Yugoslavia, destruyendo sus fábricas, granjas, hospitales, hoteles, medios de comunicación, puentes, aeropuertos, etc; que era denunciado por los propios militares de la OTAN, por ejemplo el capitán Martín de la Hoz:
Están destruyendo el país, bombardeándolo con nuevas armas, gases nerviosos tóxicos, minas de superficie lanzadas con paracaídas, bombas con uranio, napalm negro, productos químicos para esterilizar, productos para envenenar los cultivos y armas de las cuales incluso nosotros todavía no sabemos nada. Los norteamericanos están cometiendo allí una de las mayores barbaridades que pueden ser cometidas contra la humanidad. 5
Entonces no hubo las justificadas denuncias por parte de Amnistía Internacional, bien al contrario 
En relación con el ataque del 7 de mayo —que aparentemente estaba dirigido al aeropuerto de Niš, pero que alcanzó el mercado del centro de la ciudad y un hospital civil cercano y, según informes, causó la muerte de 15 personas—, amnistía internacional siente preocupación ante la posibilidad de que la planificación del ataque por la Otan no haya tenido lo suficientemente en cuenta la proximidad de civiles.
...el número de bajas mortales civiles se podría haber reducido significativamente si las fuerzas de la Otan hubieran cumplido estrictamente las normas del derecho de los conflictos armados durante la operación fuerza aliada. 6
George Kenney, un antiguo oficial del Departamento de Estado de EE.UU., decía lo siguiente de forma clara, poniendo en evidencia el modo de actuar de Amnistía:
Dejando caer bombas de racimo en áreas urbanas muy pobladas no causa bajas accidentales, es un bombardeo de terror a propósito. 5
La siguiente afirmación sobre Amnistía Internacional u otras organizaciones similares, por ejemplo Human Rights Watch, puede parecer excesiva al profano en estos temas, sin embargo es certera. Es más, el daño que están haciendo no solo a los derechos humanos, sino a lo que realmente en el fondo importa: a la convivencia en paz y armonía,  y el respeto a las personas es enorme.
Amnistía Internacional es una organización de propaganda de guerra para el imperialismo. De hecho, la mayoría de las organizaciones de derechos humanos más publicitadas en occidente funcionan como agencias de adoctrinamiento ideológico para el neocolonialismo y el imperialismo. A este respecto, han reemplazado a los misioneros cristianos del siglo XIX, que proveían la justificación para el sometimiento colonial bajo el pretexto de extender la "Civilización cristiana". 7
Notas:
1. Tony Cartalucci. US Complains as Russia Bombs its Terrorists.  Land Destroyer. Land Destroyer. 1.10.2015.
2. Siria: La vergonzosa actitud de Rusia al no reconocer los homicidios civiles. Amnistía Internacional. 23.12.2015.
3. Syria conflict: Russian air  strikes 'killed 200 civilians'. BBC. 23.12.2015.
4. Rusia responde a las acusaciones de Amnistía Internacional: 10 declaraciones que lo explican todo. RT. 23.12.2015.
5. Michael Parenti. To Kill a Nation. The attack on Yugoslavia. Verso. 2002. 
6. Jesús Legasa. Amnistía Internacional: la jauría humanitaria de occidente. Parte II.Kaos en la red. 20.4.2011. 
7. Geraóid Ó Cólmain. Amnesty Internatinal, War Propaganda, and Human Rights Terrorism. Wrong Kind of Green. 9.8.2013.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Venezuela: un espejo donde mirarse

 

 

Nota del editor

         

Por Beniezu

 

        EL ABC de las teorías marxistas o de la mismísima ciencia  política nos  indica que el Estado, como la forma suprema de control político de la sociedad,  solo puede estar al servicio exclusivo de la  clase trabajadora o al servicio de la clase burguesa, al servicio equitativo de ambas , nunca,  es imposible, y  este es un axioma , algo como una ley natural de la política  que nunca podrá ser alterado a pesar de que la burguesía se desgañita  en expandir en  su ideología todo lo contrario diciéndonos que el Estado ,cuando esta controlado por su clase, esta siempre al servicio de la “ciudadanía” es decir al servicio de ambas clases sociales. Esta  es su cinica teoría para difuminar la realidad de su condición de clase dominante que controla el Estado.
         ¿Y el Estado bolivariano a quien representa ? Estaba muy  claro  hasta ahora  vistas las continuas victorias electorales, durante estos  15 años de procesos bolivarianos siempre ganados por lo chavista se podría  decir que  el gobierno chavista representaba a las clases populares y trabajadoras y también se  comprende  que sean las burguesías venezolanas  apoyada por las burguesías imperialistas de los EU las que no se han sentido para nada  representadas por el Estado bolivariano, y lo han demostrado con sus continuos ataques a su modelo de gestión incluido un intento de golpe de estado.. Pero sin embargo parece incomprensible  que  sean las clases populares y trabajadoras las que han sido enormemente beneficiadas  por el chavismo  y sus proyectos  sociales las que ahora parece que se revuelven contra el haciende perder las elecciones.
       El lector podrá  sentirse confuso y no entender nada de lo que ocurre. La derrota electoral de la propuesta bolivariana  en este 6 de diciembre es muy significativa  para entender la deriva del proyecto bolivariano , ¿ para entender porque ha sido derrotado en las urnas?  El estado Bolivariano  y su proyecto político no debemos considerarlo como un socialismo ortodoxo ni tampoco como un Estado capitalismo en su sentido puro. Y esa es la causa del problema. En el Estado Bolivariano se  mezclan  dos  modelos de Estado o sistemas económico político  donde  conviven dos voluntades contradictorias es decir dos fuerzas antagónicas  ambas con una forma de entender la función del Estado  sus proyectos político económicos que representan intereses sociales antagonicos y contradictorios, una anomalía  o disfunción  que nunca podrá funcionar en armonía  porque nunca se podre servir  con equidad al explotador y al explotado.“Chaves el mismo dijo muchas veces explícitamente que no era marxista. Su plan de gobierno era una mezcla voluntarista de “buenas intenciones”, más cerca de la socialdemocracia o la caridad cristiana que de un proyecto revolucionario”. Y esta grave contradicción conviviendo en un Estado nunca podrá funcionar. Con el agravante de que el proyecto socialista esta en desventaja  en ese campo de batalla pues  es la derecha quien controla los resortes estratégicos del Estado.el poder económico y el poder mediatico.
      La implementación del socialismo  requiere una revolución , arrebatar el poder a la burguesía, requiere hacerse con  todos los poderes del Estado,  no solo el poder ejecutivo del Gobierno, la burguesía nunca cederá sus cotas de poder sin violencia, este es un apriorismo que Chaves y el chavismo nunca entendieron. El socialismo del siglo XXI, la via pacifica hacia el socialismo es un imposible, es como pedirles a empresarios banqueros y oligarcas que respeten la voluntad de las urnas y  se retiren como clase explotadora al rincón de la historia, que dejen de utilizar el Estado como instrumento de expansión control, y dominio de la política y de la economía sobre todo. Nunca lo harán porque sería su derrumbe y muerte y solo  morirán matando.(1)
            Y en el caso de Venezuela el tema económico, las carencias de productos básicos,  tremendamente provocado y manipulado por la derecha tal y como lo hicieron en Chile que desemboco en el golpe de Estado, es fundamental para crear matrices de opinión entre la gente humilde sin demasiada formación política, que en realidad han sido aquellas grandes masas de votantes desheredadas rescatadas por el chavismo, que los saco del agujero de las enormes carencias creadas por las políticas neoliberales. Aunque un enorme volumen de aquellas masas chavistas aun siguen siendo fieles a aquellos ideales libertadores otra parte significativa se ha pasado al bando fundamentalmente por su enorme carencia de información de la realidad política, cosa  que le hace vulnerables a ser  manipulados por la propia oposición, que le ha inducido a asumir las triquiñuelas  y los cantos de sirena expandidos en torno a los problemas de distribución y carencias de productos básicos. y demás cacareadas “maldades” que les han atribuido al Chavismo.    
      En este articulo de Marcelo Colussi titulado “Venezuela: un espejo donde mirarse” cuya fuente  incluyo , se analizan las contradicciones  a las que  que el chavismo debe enfrentar si se quiere  que la llamada revolución bolivariana se lleve a buen término. En esta guerra  política que el chavismo lleva enfrentando con la derecha durante todos estos años es en su variante de la guerra económica junto a la guerra  mediática  donde el chavismo ha sufrido su primera revés .y ha sido por que en Venezuela  la derecha opositora  domina y controla estas dos armas estratégicas, la economía y los medios de información, y los ha sabido emplear a pleno rendimiento y efectividad tal y como se ha comprobado en estas elecciones del 6 de diciembre donde un gran porcentaje de la población  que anteriormente fue chavista a sucumbido  a sus marrullerías.
            El del control de la economía  y el poder mediático  es el quid  de la cuestión, pues es vital el  dominio y control de los resortes de la economía nacional , de los principales   control de los medios de producción,   el control de los bancos  y de las inversiones,  el cambio de moneda, las importaciones y exportaciones, de las finanzas en una palabra , cosa que en Venezuela ha estado y esta en manos de la derecha capitalista enlazada con las oligarquías yanquis que lo han tenido fácil para conspirar y enredar con la economía venezolana. Y sobre todo es fundamental el control de la información , de la deformación de la noticia  seria mejor decirlo, pues la oposición controla casi totalmente estos  medios  y son expertos en la guerra psicológica, cosa  que le ha permitido durante todos estos años  deformar machaconamente la realidad .Que siguen estando y estarán si no se les arrebata de las  manos de las oligarquías que lo utilizan como armas de guerra para combatir, y con bastante éxito, al chavismo y a la revolución bolivariana. No podemos olvidar que estamos de lleno en una lucha de clases, y como en todas las guerras la estrategia a aplicar contra el enemigo es fundamental, y el dato fundamental es conocer bien las tripas del enemigo
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(1)   http://beniezuma.blogspot.com.br/2015/11/la-dictadura-del-proletariado-sera-tan.html

 

      Venezuela: un espejo donde mirarse
 
  POR  Marcelo Colussi
 
 
En el medio de la marea neoliberal que barre el mundo, cuando la palabra “socialismo” había salido de circulación, el proceso político que comenzó a vivir Venezuela fue una fuente de esperanza.
Síntesis
En Venezuela se han producido cambios muy importantes en estos últimos años. Buena parte, por no decir la totalidad de la izquierda del mundo, miró hacia Venezuela como una luz en las tiniebla, una puerta que se abría. El preconizado “Socialismo del Siglo XXI” dejaba ver que la historia no había terminado. Hoy, muerto ya el principal artífice de ese proceso, Hugo Chávez, el proceso bolivariano está en una encrucijada. No retrocedió hasta su reversión, pero tampoco avanzó como proyecto revolucionario transformador.
I
El proceso abierto por la llegada al poder Ejecutivo en 1998, del teniente coronel Hugo Chávez a través de elecciones democráticas, cambió bastante el panorama en Venezuela, y en buena medida, en toda la región latinoamericana.
Debe partirse por entender que no fue una revolución popular, socialista, espontánea, como las que se dieron a lo largo del siglo XX en Rusia, China, Cuba, Vietnam o Nicaragua. En realidad fue un proceso sui generis donde un militar formado en el anticomunismo (paracaidista de los cuerpos de élite de las fuerzas armadas), sin preparación marxista, profundamente cristiano, se montó en el descontento popular que venía dándose desde 1989 con el Caracazo (primera reacción popular en toda América Latina a los planes neoliberales que se venían aplicando, violentamente reprimido por el gobierno de Carlos Andrés Pérez con una cauda nunca determinada de muertos que va de 2000 a 10,000). Así, retomando la ira popular ante ese estado de cosas, y con un mensaje moralizante, llegó a la Presidencia.
A partir de un discurso centrado en la lucha contra la corrupción, Chávez ganó las elecciones y comenzó a construir un proyecto nacionalista. Para sorpresa de todos, aún de la misma población que lo había votado, rápidamente comenzó a hablar de un nuevo socialismo, formulando la crítica del socialismo real, ya caído para ese entonces. Fidel Castro inmediatamente le tendió una mano.
En sus alocuciones -y en su práctica política- Chávez ponía en un pie de igualdad las figuras de Ernesto Guevara y de Cristo, citando indistintamente la Biblia o un texto de Plejánov. Él mismo dijo muchas veces explícitamente que no era marxista. Su plan de gobierno era una mezcla voluntarista de “buenas intenciones”, más cerca de la socialdemocracia o la caridad cristiana que de un proyecto revolucionario. Lo cierto es que las circunstancias lo fueron convirtiendo en un líder increíblemente popular, con gran arraigo dentro y fuera de su país, siendo una figura mediática como pocas veces se dio.
II
Eso es, en definitiva, la llamada Revolución Bolivariana: una indefinición. Y así cursó varios años, con interesantes avances para el campo popular (mejoras en los niveles de vida a partir de una más equitativa distribución de la renta petrolera del país), pero sin tocar nunca los resortes últimos del capital. Muriendo, Chávez -que pasó a ser figura sempiterna del proceso, abriéndose forzosamente la pregunta de si puede haber socialismo basándose en el culto a la personalidad de un dirigente-, designó “sucesor”.
Nicolás Maduro, un ex sindicalista que proviene de las filas del Partido Socialista, fue el ungido. El Partido Comunista de Venezuela acompaña todo el proceso con una posición crítica: acompaña, es parte, defiende la construcción de este experimento, sin haberse querido integrar plenamente al Partido Socialista Unido de Venezuela -el PSUV-, el cual en realidad es más una maquinaria electoral que un verdadero partido revolucionario organizado de la clase trabajadora.
Hoy día la revolución sigue en pie, aunque muy atacada en sus cimientos. Puede decirse que en Venezuela hoy se libra una guerra. Pero para ser exactos, hoy por hoy se acrecienta una guerra que, en realidad, se viene librando desde hace años.
Seamos claros: la guerra en cuestión no es sólo la situación de ataque económico a la que se ve sometido el Gobierno de Nicolás Maduro en este momento puntual. La guerra está desde el momento mismo en que Hugo Chávez puso en marcha un proceso en que se pretende tocar las estructuras de la sociedad.
La actual “guerra económica” que sufre el proceso bolivariano no es sino la profundización de una lucha eterna que, siendo consecuentes con el análisis del materialismo histórico, ha existido siempre en todos estos años de intento de transformación.
La guerra que vive la Revolución Bolivariana, hasta ahora sin armas de fuego, no es muy distinta de la que padeció durante 64 años Corea del Norte, durante 50 años Cuba, durante 60 años Palestina, durante 36 años Irán. A pesar de amenazas, invasiones y una interminable batería de artilugios -en muchos casos sí con armas de fuego- esos países siguen ahí. ¿Se podrá decir lo mismo de Venezuela en el futuro? ¿Seguirá ahí?
Vale la pena preguntarnos, con un sentido crítico y ¡constructivo!, por qué no se tomaron las precauciones elementales para librar esa guerra si se sabía que el enemigo siempre ha estado y estará ahí. En 15 años que lleva el proceso, 840 mil millones de dólares generados por la renta petrolera pareciera que no fueron suficientes para fortalecer la transformación iniciada con Hugo Chávez vivo. ¿Por qué? Un proceso que se pretende socialista sólo se puede fortalecer -dicho de otro modo: sólo se puede ganar esta guerra- con más socialismo, nunca con menos.
La lucha de clases, motor de la historia -en Venezuela y en cualquier parte del mundo- sigue estando al rojo vivo. Ahora, con estas iniciativas desestabilizadoras que está tomando la oligarquía nacional desde fines del 2014, centradas en la esfera económica, la lucha cobra mayor fuerza; pero esto, si bien tiene características particulares, no es muy distinto en esencia de todos los ataques que ha venido sufriendo la Revolución Bolivariana en su historia.
Si algo hubo en estos 15 años de proceso bolivariano fue justamente pretender sentar las bases de un nuevo modelo, de una nueva sociedad. Evidentemente eso no es fácil. Y en estos momentos -es preciso reconocerlo con valentía para seguir creyendo en la utopía y continuar dándole forma- ese proyecto debe ser revisado con carácter crítico constructivo.
III
¿Es particularmente más agresivo el ataque de la derecha ahora? ¿Hay errores propios que se están pagando? ¿Hay una combinación de ambas causas? Resulta imprescindible analizar a profundidad la situación actual -conociendo la historia que le antecede- para buscar alternativas. No hacerlo podría llegar a significar el fin de esa hermosa utopía que llamamos “socialismo del siglo XXI”.
Y ahí debe arrancar el verdadero análisis crítico: ¿qué es este socialismo?
Insistamos con la idea: un socialismo jaqueado sólo podrá vencer no con concesiones y titubeos, sino con más socialismo. ¿Cómo pudo reconstruirse la Unión Soviética devastada por la terrible Segunda Guerra Mundial, para llegar a ser superpotencia pocos años después? Con más socialismo. ¿Cómo pudo Cuba soportar el “período especial” una vez desaparecida la Unión Soviética? Con más socialismo. Las concesiones y titubeos no llevan por buen camino.
No cabe ninguna duda que luego de décadas de capitalismo salvaje, extinguido el campo socialista soviético, las ideas de justicia social y lucha por un cambio revolucionario de la sociedad quedaron debilitadas. Las luchas de clases no terminaron (¿cómo podrían terminar acaso, si son lo que mueve la historia?), pero el discurso conservador dominante intentó pasar al baúl de los recuerdos todo lo que tuviera que ver con “socialismo”, “revolución obrera y campesina”, “poder popular y socialización de los medios de producción”, “lucha antiimperialista”.
Fue la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia de Venezuela lo que permitió desempolvar esos anhelos. El proceso que él iniciara revitalizó esas dormidas y muy golpeadas esperanzas. La historia, por supuesto, no había terminado. El campo popular allí siguió estando, resistiendo como pudo las políticas neoliberales, diezmado, desorientado en su lucha política.
Lo que sucedió en Venezuela sucedió igualmente en todos los puntos de Latinoamérica. En algunos países hubo respuestas que podríamos caracterizar como socialdemócratas, tibias, reformistas (Argentina con los Kirchner, Brasil con el PT, Chile con Bachelet, Uruguay con los ex tupamaros, Ecuador con Correa. Lo de Bolivia merece un capítulo aparte, porque es el punto donde más se avanzó en la respuesta socialista y popular). De todos modos, ninguno de esos planteamientos jaqueó al sistema capitalista de su nación ni al amo imperialista estadounidense.
El caso de Venezuela es una “piedra en el zapato” para Washington dadas las enormes reservas de hidrocarburos que atesora, botín que el imperio no va a perder. Ese pareciera el elemento principal a considerar para entender la situación del país caribeño; un gobierno nacionalista que quiere manejar autónomamente sus recursos, y si a eso se suma un presidente díscolo (Hugo Chávez) que puede tratar de “diablo” en la cara al primer mandatario de la primera potencia mundial, llamando a una unidad latinoamericana con un talante al menos no capitalista, el resultado es lo que vemos: el imperio muestra los dientes.
Ahora, después de la caída del muro de Berlín y la extinción del campo socialista europeo, desde hace ya unos años los viejos ideales de socialismo volvieron a la palestra. Volvieron no sólo en Venezuela, sino que se expandieron por el continente, en muy buena medida, de la mano de este proceso que se abrió en el país caribeño, y bajo la perspectiva de un “nuevo socialismo”, el del siglo XXI.
Pero resta por definirse qué es eso: ¿no es el socialismo clásico? ¿No es la concepción forjada un siglo y medio atrás a partir de la lectura crítica de la economía capitalista que hicieron sus fundadores?
Seamos rigurosos: ¿cuál es, en definitiva, la ideología que mueve este proceso esperanzador que se abrió en la República Bolivariana de Venezuela? ¿En qué consiste exactamente el socialismo del siglo XXI? En realidad, nunca se lo definió en sentido estricto. Si es la intención de formular una crítica a la burocracia y el verticalismo de las experiencias soviéticas: ¡bienvenido! La constatación de la realidad venezolana nos muestra que las prácticas burocráticas, verticales y corruptas no desaparecieron en su dinámica. Y lo que resulta más importante, definitorio si se quiere: la propiedad de los medios de producción (¿de quién son realmente?), nunca fue transformada en su raíz.
El economista venezolano Manuel Sutherland hizo notar que, según las Cuentas Nacionales, explicitadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), el PIB privado (el porcentaje de la actividad económica del país en manos directas del empresariado) corresponde al 71% del total (año 2010). En el año de 1999 el PIB privado era de 68%. Es decir que, a pesar de las nacionalizaciones, el PIB sigue siendo mayoritariamente privado, y comparado con países que nada tienen que ver con el comunismo –como Suecia, Francia e Italia, donde el PIB es mayoritariamente público (estatal)–, el Estado venezolano no tiene en sus manos (salvo el petróleo) ningún resorte económico importante de la economía (Sutherland, 2013).  
En otros términos: el proceso de transformación que se vive tiene como soporte ideológico una mezcla algo ambigua de socialdemocracia, voluntarismo, caridad cristiana y, por allí, algunos chispazos inspirados en el materialismo histórico. No hay dudas que algo está pasando, por eso la derecha (nacional e internacional) reacciona airadamente.
No hay duda que las clases populares, subalternas -el “pobrerío” en sentido amplio, para decirlo con un término quizá no marxista- hoy día se sienten protagonistas de su propia historia. El poder popular, al menos en parte, comienza a ser un hecho: los “negros de los barrios” ahora entran triunfantes al Teatro Teresa Carreño, otrora un ícono de la oligarquía vernácula. Y donde quiera que se vaya está instalado el discurso popular.
En un país “acostumbrado” por décadas al espectáculo mediático de la democracia (se votaba y se cambiaba el partido gobernante con una alternancia casi ensayada, pero no más), ahora esa misma población discute sus asuntos en asambleas comunitarias; una sociedad acostumbrada a la banalidad y a los concursos de belleza femenina, ahora pide cerrar los canales televisivos golpistas (como pasó con Globovisión) y formar milicias populares armadas para defender su revolución.
He ahí los gérmenes de lo que, si se potencia, puede ser una verdadera transformación. Pero los resortes últimos de la sociedad, la propiedad de los medios de producción, siguen en manos de una de las clases enfrentadas a muerte con los productores reales de la riqueza: ¡continúan siendo de la burguesía! Si eso no cambia, el manejo estatal del petróleo no alcanza para crear esa nueva sociedad que se desea, la sociedad socialista. La “guerra económica” actualmente vivida tiene su origen en esa dinámica, en esa contradicción de base no superada todavía.
En relación a esto se preguntaba el ministro del Poder Popular para la Cultura, Reinaldo Iturriza:
Respecto del gobierno, de nuestra responsabilidad, de la necesidad de reconocer nuestras incapacidades, cabría esperarse un ejercicio (…) [para ir] identificando lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer (…). Identificar, por ejemplo, cuándo y cómo permitimos que una “nueva clase” creciera al amparo de la revolución, y cuándo y cómo ella misma terminó siendo un obstáculo para liberarnos de las amarras de la economía rentista. Cómo y cuándo, por acción u omisión, contribuimos a crear las condiciones para la aparición del fenómeno del cadivismo*.
Por supuesto que dentro de las filas bolivarianas hay voces críticas. Quizá no todas las que debiera, pero las hay. En algunos, al menos, existe la intención de preguntarse seriamente qué se hizo mal. Porque, siendo realmente revolucionarios, no puede pensarse que todos, absolutamente todos los problemas son consecuencia del accionar del enemigo. La CIA existe y complota, sin dudas; pero el campo bolivariano -e incluso el comandante Chávez- pueden cometer errores. ¿No debería ser la crítica continua un elemento que supere al burocrático y anquilosado socialismo soviético?
IV
Estas líneas en modo alguno pretenden ser una “receta” para corregir errores, pero sí un honesto y transparente aporte para tratar de entender un poco más lo que está pasando con la actual “guerra económica”, que podría terminar frenando y haciendo caer el proceso.
¿Es sólo la derecha la causante? Por supuesto que la guerra estuvo desde el primer día en que Chávez mostró que era algo más que un militar golpista (igual que una amplia mayoría de militares latinoamericanos). Hablar de “socialismo” después de la Guerra Fría y del triunfo omnímodo del gran capital era una herejía. En Venezuela se comenzó a hablar. Y se comenzó, quizá con tibieza, a tratar de construirlo.
Ahí comenzaron los primeros problemas: la derecha reaccionó (así como sigue reaccionando ahora, por eso el golpe de Estado contra Chávez en el 2002, los sabotajes petroleros, los paramilitares, las guarimbas** y toda la parafernalia de acciones que podrán venir en el futuro inmediato).
Pero la revolución nunca tuvo claro (y parece que no lo tiene tampoco ahora) qué es eso del socialismo del siglo XXI. Que el enemigo de clase reaccione es lo esperable (¿por qué no habría de hacerlo?, pues la “guerra” no comenzó con el mercado negro, la especulación y el desabastecimiento actuales: la guerra es la lucha de clases, siempre presente desde que hay sociedades con propiedad privada). La otra parte del problema está del lado del movimiento bolivariano: ¿hacia dónde se quiere ir realmente?
Si esto no está precisamente definido, será difícil cuando no imposible, seguir caminando. El proyecto económico de la revolución es algo incierto, confuso incluso: ¿es socialista? ¿Es socialdemócrata? ¿Capitalista con rostro humano? ¿Control obrero de la producción o asistencialismo gubernamental?
Alguna vez el presidente Chávez ponderó lo que él llamó “Método Chaz-Az de resolución de conflictos”, en alusión a una negociación que él mismo, en persona, mantuvo con el hacendado Carlos Azpurúa con motivo de la nacionalización de su propiedad ganadera en 2005. Negociación dentro de los márgenes de la empresa privada, con la garantía de un gigante político como Chávez, al que, pareciera, nada se le podía cuestionar, y mucho menos ahora, erigido ya en figura casi mítica (después de su muerte comenzó a llamársele “Comandante Supremo”). Pero para un planteo socialista, ¿es posible, o más aún: es deseable un proyecto de esas características, de resolución amistosa de conflictos? ¿Diálogo con el enemigo? Es para pensarlo. ¿Qué puede salir de ahí?
Esa indefinición, este cuestionable modelo asentado finalmente sólo en las espaldas del Comandante que decidía todo, no es sostenible. Alguna vez Fidel Castro, acompañando al presidente Chávez en una gira dentro de Venezuela y viendo cómo éste se ocupaba de resolver todos y cada uno de los detalles que cada ciudadano se acercaba a plantearle, le dijo sabiamente: “Chico, ¡no puedes ser el alcalde del país!”.
Quizá es hora de comenzar a cuestionar críticamente mucho de lo hecho hasta ahora. El culto a la personalidad nunca es aconsejable. ¿No era eso, entre otras cosas, lo que se debía superar en relación al burocratizado socialismo soviético?
V
Digámoslo claramente: en los 15 años de proceso bolivariano no hubo una clara política económica socialista. Se podría alegar que no era posible, por razones político-coyunturales, levantar banderas del socialismo clásico hoy. En un mundo globalizado por los grandes capitales y con Washington a la cabeza, sin campo socialista como reaseguro, tal como lo tuvo Cuba en su momento, es imposible.
Puede ser, pero ello abre la pregunta respecto a qué se ha estado construyendo estos años. Lo cual lleva a conclusiones inexorables: 1) la economía, y el Estado que la administra, siguen siendo capitalistas. Y, no menos importante, 2) no se salió del rentismo petrolero. He ahí un cuello de botella ineludible. Superar eso es la clave para ganar la “guerra económica”. O, dicho de otro modo, para profundizar, de una buena vez por todas, la revolución y construir el socialismo.
El rentismo petrolero constituye, quizá, el principal nudo gordiano. Valga retomar y profundizar la tesis de Juan Pablo Pérez Alfonso (padre de la OPEP, como se le conoce): “El petróleo hay que sacarlo de la economía, porque su presencia interfiere toda la actividad económica y lo peor, obnubila las conciencias, destruye al individuo” (Moraria: 2015).
En Venezuela toda actividad económica productiva choca con el petróleo, el Dios todopoderoso que todo lo puede, sin coto ni medida. La renta petrolera no se debe repartir: se debe dejar guardada igual que estaba cuando era petróleo.
Pérez Alfonso decía que el petróleo es como una alcancía de la cual sólo se puede sacar, pero no se le puede meter. Hay que sacar sólo lo indispensable. A lo que se saca hay que darle utilidad como ahorro, no como gasto público ni menos como incentivo de la economía. La economía debe ser altamente productiva, no rentista; debe defenderse por sus propios medios, por sus propios mecanismos, por su propio dinamismo y no por la muleta de la renta petrolera.
Existe en Venezuela una economía ficticia, por cuanto todo, absolutamente todo está subsidiado. La construcción del socialismo, en tanto modelo de una sociedad de justicia donde todos producen y todos igualitariamente reciben una parte de esa riqueza social, no puede basarse en una dispendiosa chequera que subsidia todo, tal como vino haciendo el proceso bolivariano estos años.
Los noruegos siguieron las recomendaciones de Pérez Alfonso y son la economía más fuerte de Europa, sin las angustias de los demás países de la Unión Europea, con reservas por 900 mil millones de dólares. ¿Por qué no hizo lo mismo la Revolución Bolivariana?
El analista económico Claudio Katz (2006), citando a Modesto Guerrero, dijo con precisión: “En Venezuela no faltan dólares. Lo que está en juego es el destino de la renta petrolera”. Expresado de otro modo: en el país no faltan recursos, de ningún modo. La cuestión está en cómo se reparte esa renta.
Históricamente la riqueza generada por la producción quedó mayormente en manos de la clase dirigente: una burocracia petrolera y el empresariado nacional (agrícola, industrial, de servicios), o retornaba a las casas matrices de las corporaciones multinacionales que operan en territorio venezolano. Muy buena parte de esa renta iba destinada a un consumo en cierta forma irracional, suntuaria: “está barato, ¡deme dos!”.
Con el proceso bolivariano ello no cambió sustancialmente, pero sí en parte la forma en que se repartía, por cuanto comenzó a llegar algo más a los desposeídos de siempre. Por eso la derecha reaccionó (por razones más viscerales, ideológicas, que económicas). De todos modos, los mecanismos últimos de la economía (la propiedad de los medios productivos) no se expropiaron. Y lo mismo pasó con el sistema financiero.
Sucede hoy que ese sistema, el capital bancario, es el que más se beneficia del ingreso petrolero y de la producción general del país. Las divisas con que cuenta Venezuela terminan pasando por el sistema financiero privado, que es el que finalmente marca el ritmo de la economía. En tanto el Estado siga en esa dependencia, está atado de pies y manos.
El asistencialismo que permitió la renta petrolera en estos últimos años (“Chávez me regaló la casa” es el ejemplo arquetípico) no construye socialismo. La dádiva no es socialista, así como la llamada cooperación internacional (USAID, Unión Europea, JICA, etc.) no coopera más que con quien la da.
Por otro lado, ese asistencialismo descansa en una dadivosa chequera, pero no en un genuino crecimiento económico. ¡Así no se puede construir la sociedad socialista! La derecha puede hacer la guerra porque tiene servida en bandeja las facilidades con qué hacerla.
Citando una vez más a Sutherland:
Lo que sucede en la República Bolivariana de Venezuela es la fuga de capitales, la fuga de dólares fundamentalmente; eso se da junto o a través de la importación fraudulenta con el control de cambios. En Venezuela, desde el 2003 al 2013 se han fugado más de 150 mil millones de dólares; eso equivale al 50% del PIB y hace que la moneda venezolana siga perdiendo valor, se deprecie y lamentablemente el gobierno no ha estatizado el comercio exterior (que es lo que como marxistas proponemos, la estatización de la banca y del comercio exterior) sino que ha respondido haciendo emisiones monetarias inorgánicas, es decir, imprimiendo más dinero, presionando sobre los precios y que haya inflación (Sutherland, 2013).  
Con todas esas medidas, que no son socialistas, quien se perjudica finalmente es la gran masa de asalariados, el “pobrerío” de siempre.
Por otro lado, la edificación de una sociedad nueva, con dignidad para todos, sostenible y respetuosa del medio ambiente, no se puede hacer sobre la base de la monoproducción, de la venta de petróleo, quedando el país en dependencia casi absoluta de la industria y la tecnología extranjeras, incluida también la seguridad alimentaria.
Ello es una bomba de tiempo con la que, de ningún modo, es posible edificar una nueva sociedad alternativa. Si aún persiste una extendida cultura consumista y el ícono nacional continúan siendo las reinas de belleza con implantes de silicona (¡hasta hubo un intento de crear una Misión para dotar de pechos plásticos a las mujeres que no podían pagarlos!), eso descansa en la cultura rentista desarrollada por casi un siglo. Construir algo alternativo sobre un “socialismo petrolero”, como se llegó a decir, abre más interrogantes que las soluciones que aporta.
La “guerra económica” actual existe, como parte de un ataque constante que sufre el país, y de ningún modo se le puede restar importancia a las estrategias de desestabilización que hay tras ella.
Basten palabras de James Clapper, Director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos en su Informe sobre Venezuela / 2012, para graficarlo de modo más que elocuente: “Explotar la alta inflación del país, la carencia de alimentos, la escasez de energía y los galopantes índices de delincuencia.” (Lanz Rodríguez: 2015)
No hay dudas que se deben poner las barbas en remojo. La experiencia de Chile, en 1973, es un patético recordatorio de lo que podría esperarle a la Revolución Bolivariana.
Se produjo la angustia de la escasez, el país estaba sacudido por oleadas de rumores contradictorios que alertaban a la población sobre los productos que iban a faltar y la gente compraba lo que hubiera, sin medida, para prevenir el futuro. Se paraban en las colas sin saber lo que se estaba vendiendo, sólo para no dejar pasar la oportunidad de comprar algo, aunque no lo necesitaran. Surgieron profesionales de las colas, que por una suma razonable guardaban el puesto a otros, los vendedores de golosinas que aprovechaban el tumulto para colocar sus chucherías y los que alquilaban mantas para las largas colas nocturnas. Se desató el mercado negro. (Allende, I. en TeleSur: 2015)
Así describe Isabel Allende la crisis preparatoria del golpe de Estado de Pinochet / CIA en su país. Cuatro décadas después, lo que sucede en Venezuela es casi un calco de aquel escenario.
La guerra está abierta, es candente y urge tomar medidas para frenarla. De ello depende el destino de la revolución en esta coyuntura. Pero también es imprescindible ver, pensando a futuro, que es consecuencia de no controlar las palancas últimas del país.
Una “revolución bonita”, no violenta, amparada en un ¿método? como el “Chaz-Az”, abre enormes interrogantes. ¿Hasta cuándo se podrán seguir manteniendo los programas asistenciales? ¿Qué pasará ahora con la baja de los precios internacionales del crudo, manipulados por las potencias occidentales del Consenso de Washington justamente para desestabilizar a Venezuela (junto a Rusia e Irán)?
Ahora que el desabastecimiento y el mercado negro campean, sin llegar todavía a ser el Chile del último período de Salvador Allende, pero recordándolo, es urgente retomar aquella imagen que nos legara Rosa Luxemburgo en 1918 cuando analizaba la revolución bolchevique:
No se puede mantener el “justo medio” en ninguna revolución. La ley de su naturaleza exige una decisión rápida: o la locomotora avanza a todo vapor hasta la cima de la montaña de la historia, o cae arrastrada por su propio peso nuevamente al punto de partida. Y arrollará en su caída a aquellos que quieren, con sus débiles fuerzas, mantenerla a mitad de camino, arrojándolos al abismo. (Luxemburgo:1918)
En síntesis: el socialismo sólo puede mejorarse con ¡más y mejor socialismo!
 
 
Bibliografía
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Caballero, M. (1988) "La Internacional Comunista y la revolución latinoamericana", Caracas: Editorial Nueva Sociedad.
Colussi, M. (compilador) (S/F) "Sembrando utopía. Crisis del capitalismo y refundación de la humanidad". Edición digital en Revista Albedrío. Material disponible en:http://www.albedrio.org/htm/documentos/vvaaSembrandoutopia.pdf. Visitado el 2/6/15
Iturriza, R. (2015) "Guerra económica: novedades en el frente" Material disponible en https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2015/01/20/guerra-economica-novedades-en-el-frente/. Visitado el 11/4/15
Katz, C. (2006) "El porvenir del socialismo". Caracas: Monte Ávila Editores.
Lanz Rodríguez, C. (2015). "Desabastecimiento programado: motor principal de la estrategia rollback". Material disponible enhttp://www.aporrea.org/contraloria/a201655.html. Visitado el 27/1/15.
Luxemburgo, R. (1918) "La revolución rusa". Edición digital disponible enhttp://www.tiemposcanallas.com/la-revolucion-rusa-rosa-luxemburgo-1918/. Visitado el 6/4/15
Moraria, L. (2014) "La guerrilla de La Azulita. (Leyenda y realidad). Circunstancias históricas de la lucha social en Venezuela y su trascendencia en la llamada Revolución Bolivariana (1958-2013)". Caracas: Ediciones Leonardo Moraria.
Rodríguez Elizondo, J. (1990) "La crisis de las izquierdas en América Latina". Caracas: Editorial Nueva Sociedad.
Sutherland, M. (2013) "La burguesía en Venezuela: Especulación, poca industria y escasas empresas en manos del Estado". Material disponible enhttp://www.irteen.net/la-burguesia-en-venezuela-especulacion-poca-industria-y-escasas-empresas-en-manos-del-estado-por-manuel-sutherland/. Visitado el 25/7/15.
TeleSur (2015). Citando a Allende, I: "La guerra económica se repite". Material disponible en: http://www.telesurtv.net/analisis/Venezuela-y-Chile-La-Guerra-Economica-se-repite-20150127-0014.html. Visitado el 5/2/15.
Varios autores (1999) "Fin del capitalismo global. El nuevo proyecto histórico". México: Editorial Txalaparta.
* CADIVI (Comisión de Administración de Divisas) es el ente encargado del manejo de las divisas en el país. Si bien hay un estricto control cambiario, existen diversas maneras de burlar el mismo, siendo CADIVI (el “cadivismo”) el núcleo del problema, por burocratismo y malos manejos. La fuga de capitales es un problema muy serio en la economía venezolana.
** Guarimba: término popular que designa movilizaciones callejeras, barricadas, disturbios. La derecha, asesorada por la CIA y la NED, ha realizado infinidad de ellas para desestabilizar al gobierno.
* Material aparecido en la Revista Análisis de la Realidad Nacional, del IPNUSAC, (Universidad de San Carlos de Guatemala), año 4, edición digital No. 81, septiembre de 2015.