sábado, 13 de diciembre de 2014

EL ABC DE LA POLITICA

                            (Debates sobre La Batalla de Ideas) I I I

  PP, PSOE, UPyD, PNV, CIU etc. son partidos de derechas cuyas características políticas fundamentales son accionar y afianzar el sistema capitalista de producción, opción política basada en la explotación del hombre por el hombre, por la clase social burguesa explotando a la clase trabajadora. Una prerrogativa elitista auto arrogada  por la propia burguesía e impuesta a los trabajadores,  que le permite apropiarse de la mayor pare del  fruto del trabajo  a cambio de un mísero salario.

           El sistema capitalista no funciona por impulsos para satisfacer necesidades sociales de producción y empleo , eso es le trae sin cuidado, lo suyo es  la avaricia personal de las elites oligárquicas  para la acumulación de capital  sin freno .El capitalismo, ya en sus últimas etapas esta, provocando  guerras,  hambrunas,  emigraciones salvajes , paro y desolación en el mundo del trabajo, está destruyendo  el ecosistema la capa de ozono, y esparciendo con sus guerras de falsa bandera , revueltas , masacres y miseria por doquier, solo para satisfacer  la enfermiza usura de una ínfima, pero poderosa, elite de depredadores humanos, que necesita para su propio desarrollo, la explotacion humana  

                                                                              
                Votar a partidos de la derecha es votar por la continuidad de un sistema basado en la explotación de las oligarquías, al pueblo mayoritario compuesto por la clase trabajadora.  Votarles supone darles legitimidad para que estas clases oligárquicas engorden a costa del sufrimiento y la miseria de las clases populares. Y supone también apostar indefinidamente por un sistema basado en la explotación y el robo legalizado de la fuerza del trabajo, la plusvalía.

                   La derecha utiliza ese poder que le otorga el control del estado del gobierno y de sus presupuestos, no para administrarlos en beneficio de las clases populares mayoritarias, que son quienes han hecho las aportaciones económicas mayoritarias a las arcas del estado con su fuerza de trabajo creadora de riqueza y con el pago de sus impuestos. La derecha utiliza esos recursos económicos para alimentarse a sí misma y a su clientela de amigos oligárquicos y a sus negocios, basados en grandes y a veces  inútiles infraestructuras que les proporcionan pingues ganancias, superpuestos, incineradoras, trenes de alta velocidad, aeropuertos sin aviones etc. con un capital que pertenece al pueblo y debería ser empleado para cubrir como mínimo, sus más inmediatas necesidades objetivas y directas; en obras sociales,  sanidad, educación, i infraestructuras necesarias, etc.

                El interés prioritario de  los gobiernos alternantes en el estado español, PSOE y  PP, y de sus  colegas regionales, es satisfacer y ayudar a las clases oligarcas que detentan el poder financiero hegemónico. El satisfacer las necesidades de las clases populares mayoritarias no es nada prioritario para ellos, y esto, cuando se da, suele ser proporcional a la presión social que estas clases populares ejerzan hacia ese gobierno de turno. A más apatía y conformismo del pueblo más privado de beneficios y de derechos.

                En el estado español los gobiernos de la derecha alcanzan y se mantienen en el poder, gracias a un sistema electoral vasado en triquiñuelas  electorales partidistas , no representativas  y en  la manipulación psicológica mediática de las masas que hace que la inmensa mayoría de  los votantes  se muevan sin criterio como robot  “apolíticos”  por causa del  desconocimiento de las claves ( del ABC) de la política , no por casualidad sino  porque han sido ( y están siendo) manipulados y desorientados por el propio estado y sus poderes, expresamente con la finalidad de mantenerlos aturdidos y desorientados políticamente

                El arma más poderosa del Sistema, es el poder mediático comandado por  la TV para incidir en las masas  despolitizándolas y haciéndolas creer que todos los políticos son iguales de sinvergüenzas -eso es cierto pero cuando nos referimos a los políticos de la derecha cuyo interés es el beneficio personal, es decir a los partidos que consideran el Estado como una herramienta al servicio del capital - y nos dicen que no hay alternativa a este mundo de ladrones y explotadores. Meten en la cabeza del pueblo llano conceptos ajenos a la realidad, para sumirles en la idea de la resignación. Les dicen que no es posible el cambio, y fomentan el individualismo para qué cada uno se busque la vida, porque  el arma más poderosa que tienen los trabajadores es su unidad y la toma de conciencia de esa realidad

               Cuando una empresa va mal, es porque ha sido mal dirigida y ejecutada, sobre todo si sus directivos además de incompetentes han robado todo lo que han podido. Y en política, como en todo, cuando algo va mal, es preciso el  cambio. Un vehículo si anda mal porque ya está caduco e inoperante, no serviría  nada  cambiando de chófer. Y en política el cambio hay que hacerlo en la propia raíz o fundamento del propio Estado, y no solo en los políticos, porque el vehículo seria el mismo.

               El fundamento del dicho de que todos (casi todos) los políticos son iguales de inoperantes y corruptos, tiene sentido pero es incompleto si no le añadimos el dato primordial  de que es el ESTADO el nido de la corrupción,  el origen de la corrupción, el generador de  esa lacra porque ya  viene de un origen corrupto, el franquismo, que nunca fue desinfectado ni deputado en aquella farsa llamada “Transición”.

          Llama  la atención la verborrea de algunos partidos , presuntamente de izquierdas que hablan y arremeten contra el gobierno y sus prácticas  corruptas  y neoliberales , pero lo hacen  señalando  partidos y políticos con nombres  y apellidos , pasando  de puntillas  sigilosamente sin pronunciar al verdadero  problema , sin mencionar a la auténtica “bicha” del ESTADO. Incluso el admirado, mediático e ilusionante Podemos (! OJO ¡) el poder  no  promociona enemigos, solo amigos) se cuida mucho de nombrarlo como objetivo político a abatir, actitud  que  ya es muy expresiva para el que tenga sensibilidad política .  Porque lo políticamente correcto, en el sentido estricto no en el mediático, lo que hay que cambiar es el propio Estado, que sería  como el vehículo que llevara y colocara todos los cambios y recursos al servicio de las mayorías,  de la clase trabajadora  mayoritaria. Lo demás, la depuración de la basura corrupta, vendrá por añadidura.

                Y hablando del ESTADO en política, teóricamente,  deberíamos hablar en los mismos 
términos lógicos que marcan el cómo llevar una empresa, en este caso la empresa seria el propio ESTADO,  un  estado democrático , quiere esto decir ,al servicio fundamentalmente de la mayoría social , y no de una clase privilegiada ( que como  sabemos no es por voluntad divina sino por fuerza mayor ) Porque la sociedad está dividida en dos clases sociales  muy diferenciadas  y antagónicas , y una de ellas  , la burguesía,  basa su crecimiento y bienestar en la miseria y  escasez de la clase trabajadora  gracias a su modelo de estado y a sus  normas   que se  basan  en el robo legalizado de su fuerza de trabajo. Y hablando en términos de política y democracia  es coherente afirmar que deberían ser  las mayorías  sociales  las que deberían  imponer los criterios de  gobierno. Es decir la clase trabajadora. Cosa que indudablemente  ocurriría si estaríamos en un estado limpio y democrático

             Pero en los gobiernos surgidos del estado burgués no es así, porque sus procedimientos no son democráticos, la democracia se basa en la representatividad  y  esta no existe para la clase  trabajadora por que no se le reconoce como sujeto político en liza con la burguesía, con los mismos derechos y las mismas posibilidades de alcanzar el gobierno y hacer cambios sustanciales. De esta forma  solo la burguesía controlara el estado y sus normas Y así la hegemonía, en todos los sentidos, de esta clase social es dominante sobre la clase dominada trabajadora. Y, en la liza electoral, la burguesías solo se limita a permitir partidos políticos que se hacen llamar de izquierda pero son vulgares partidos de la derecha. Es decir que estos partidos no cuestionas  los criterios de gobierno basados en la explotación capitalista. Es decir apoyan el Estado al servicio de la burguesía.

             Esta es la cuestión,  el Estado.  Un estado que, aquí y ahora, está en manos de la burguesía, (y para colmo heredera del franquismo) para defender y promocionar los intereses de su clase social. Pero sin embargo la clase trabajadora no tiene posibilidades  de alcanzar ese  poder del estado,  Y curiosamente esta posibilidad ni siquiera está en el aire, en los programas de los llamados partidos de “izquierdas”, simplemente porque no lo son, se comportan como los demás partidos de la derecha que huyen todos ellos  de ese debate porque están felices con el ESTADO actual que configura el Régimen  Monárquico neo franquista.
             Cuando el Estado está en manos de la derecha, la burguesía, su beneficiario prioritario  va ser  una minoría no productiva,  oligárquica, parasitaria y especulativa. Que actúa siempre motivada por el lucro y la codicia individual a cualquier costo, costo que siempre suele ser la ruina y la miseria del pueblo trabajador.

              Cuando el Estado está en manos de la izquierda, la clase trabajadora, sus beneficiarios principales  van a  ser sus clases trabajadoras, consistentes en  la inmensa mayoría del pueblo, y será así porque estará dirigido y controlado por los representantes de los trabajadores  y sus clases populares que por medio de sus organismos de base y representación directa, podrán, conocer, controlar, y desarrollar todo el conglomerado económico y político del nuevo Estado.  Fundamentalmente en lo relativo a la recaudación y aplicación de los presupuestos generales del estado siempre  en atención a las necesidades del pueblo , que estaría compuesto por una solo clase social,  en una sociedad sin clases igualitaria ¿ hacia dónde se podía desviar los presupuestos del estado ?

               Los mal intencionados suelen decir que donde hay poder hay corrupción y que poco cambiaría el sistema. Es fácil rebatir esa falacia. Los estados modernos funcionan con leyes y quien la conculca la paga. El Estado actual al servicio del capitalismo tiene sus leyes  cuya finalidad es la defensa de sus privilegios como clase. La principal es la legalización de la explotación del trabajador expropiándole el fruto de su trabajo, la plusvalía, dándole a cambio una pequeñísima  parte de lo producido llamado  salario, esa es la  mayor corrupción que genera el sistema capitalista  la que genera las enormes desigualdades y las enormes fortunas. Y estas leyes blindan su status social basado en la explotación  del hombre por el hombre, haciéndola legal, y lo lleva haciendo durante siglos. Y hace posible la acumulación de enormes capitales que generan la especulación y mis variantes de corrupción etc.  Muerto el perro de la corrupción se acabara la rabia, y todas sus variantes.

               Pero no estamos hablando de “izquierdas” de pacotilla, tipo PSOE, IU, PCE, que viven y se nutren al servicio de un Estado que está al servicio de la derecha, y aunque hablen de que son de izquierdas  y republicanos. Lo que les define son sus hechos que están legitimando ineludiblemente un Sistema que es de la derecha, y ademas heredado del franquismo  y porque está al servicio de las oligarquías  capitalistas.  Y es por eso que no podemos considerarlos de izquierda. El límite de la raya roja que define derecha e izquierda, es y debe ser radical; están a la derecha, quienes apoyan y legitimaban el Estado al servicio del capital, y a la izquierda están quienes los deslegitiman y desean desmantelarlo para construir otro Estado al servicio de los trabajadores y de las clases populares.


          Y este es el abece de la política, conociendolo será difícil ser manipulado y por lo tanto más libre y positivo