lunes, 22 de diciembre de 2014

LA “BATALLA DE IDEAS” UNA PECULIAR GUERRA DE DOMINACION

                                       (Debates sobre la Batalla de Ideas) VI

                     Demos un repaso a la realidad opresiva y depredadora que nos rodea, realidad que suele estar siempre ocultada tergiversada y manipulada cuando detrás está el  poder del capitalismo  que se alimenta del lucro y la avaricia. Y como en toda guerra de dominación en esta peculiar  “Batalla de Ideas" es el poder del capital el que se enfrenta al mundo del trabajo en una  guerra silenciosa y no declarada, sin víctimas mortales  ni destrucciones de infraestructuras. Las víctimas son dañadas  psicológicamente, incidiendo en grandes masas del mundo del trabajo  afectados e incapacitados para pensar por sí mismo en el terreno de la política, desarmados de su capacidad de raciocinio personal y  transformados en impersonales entes  adocenados, como  marionetas manipuladas por hilos invisibles. 



                El uso de estas armas psicológicas por el poder del capital está consiguiendo desarmar a grandes masas de trabajadores  de su capacidad de pensar y discernir por sí mismos aquellos contenidos relativos a la política, y a su situación laboral alejándoles del contenido real de sus conceptos y de la propia   verdad objetiva e incluso para  despreciarla. Viene a cuento aquella frase del líder negro estadunidense, Malcome X (1925-1965) “Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido” porque es con estos medios con los que el poder bombardea sin tregua a las indefensas masas con la intención de destruir su capacidad de disponer criterio propio. Y por mucho que el Poder oligárquico con sus  profesionales  del engaño  se empeñe en ocultarla y distorsionada, la verdad  seguirá estando ahí  terca  e inexorable  a la espera de ser conocida abrazada y aplicada.

             Para la izquierda consecuente es de  vital importancia iluminar y despejar las verdades  para ser mostrada en sus auténticas formas ideas y conceptos. La verdad es preciso mostrarla a las masas trabajadoras  en toda su amplitud  pues para el poder  depredador capitalista la verdad y la luz serán siempre mortales como la luz cegadora para los que viven y se alimentan de las tinieblas.  El conocimiento de la verdad para los oprimidos y desheredados de la tierra es como la luz al final del túnel, como la esperanza libertadora de los condenados de por vida a la esclavitud en forma servidumbre y del salario sujeto a los caprichos del patrón. Sera  ver con claridad la emancipación al alcance de sus  manos. Y así el conocimiento de la realidad política-social cuando  es abrazada por los oprimidos, se transforma en camino de libertad.

                Estamos inmersos en  una guerra  donde la iniciativa la están llevando y con gran éxito, los aparatos de intoxicación mediática del estado burgués, con su trabajo constante desde décadas atrás ya han conseguido doblegar  robotizando a millones de víctimas que deambulan como zombis desorientados creyéndose ser “apolíticos “y con voluntad propia pero que ya solo son instrumentos manipulables de la voluntad y de las órdenes  del poder. Es  la nueva y tenebrosa inquisición del siglo XXI cuyo fin es el mismo que  aquella institución, perpetuarse en el poder sometiendo voluntades solo que con métodos más “humanizados”

              Y en esta Guerra de Ideas la munición para el sometimiento que emplea el poder en sus bombardeos contra a la población esta compuestas  de Ideas, con forma de  “anti ideas”. Su contenido político, valga la paradoja, es el “apoliticismo” que en el fondo supone apartar a sus víctimas del conocimiento de las claves de la política con el fin de hacerles comulgar con el contenido y las formas del stablishment imperante, el propio Régimen, como “natural” y “apolítico”. Esta  argucia vulgar e infantil, tiene eficacia por las machaconas e insistentes campañas de bombardeos mediáticos en todos los campos de la sociedad; la más media, la publicidad, el cine, la educación, los videojuegos, etc.

            Es por esto que las izquierdas consecuentes debemos enfrentarnos  a estas  agresiones de Guerra Psicológica  dentro de su propio campo de batalla y usando también como  armamento estratégico las ideas, solo que el contenido de nuestra munición conceptual será a la inversa de sus intenciones. Sera para ir corrigiendo los  destrozos producidos en sus cerebros, será para combatir la mentira con la verdad, clarificar desenmascarar y concienciar sus mentes de contenido posibilista y liberador llenando sus cerebros de conocimientos y de ideas tan verdaderas que su luz impedirá inevitablemente sean manipulados. Y tal y como nos transmitía el gran teórico marxista Gramsci “La verdad siempre es revolucionaria” y lo es porque tras su conocimiento la mente se desprende de las trabas del engaño y de la posibilidad de la manipulación

           El lector se preguntara  ¿Qué es la verdad?  ¿Este concepto tiene el mismo significado para la clase trabajadora que para las oligarquías capitalistas? En absoluto, los valores y conceptos relativos a la sociedad  tales como  libertad, democracia, verdad, justicia, legitimidad etc., son valores políticos y por tanto relativos a los intereses de cada clase social, esto quiere decir que  son diferentes para la burguesía  que para la clase trabajadora. De ahí que en situaciones de crisis económicas del sistema capitalista la clase  trabajadora se ve afectada por sus consecuencias, mientras que la incidencia en las oligarquías es no solo nula sino  que incluso les beneficia en términos de lucro, y esto se entiende porque el engorde de las oligarquías siempre ha sido a costa del trabajador pues se  nutre de el.

             La llamada democracia burguesa es la democracia perfecta para esta clase social pues es la que le permite enriquecerse a costa del producto del trabajador asalariado. Sus leyes ,sus valores ideológicos  relativos a la democracia y libertad serán aquellos que le permitan su desarrollo como clase social diferenciada de la clase trabajadora. Mientras que esos valores para los trabajadores no solo no le benefician sino que le perjudican. Pero esta realidad esta camuflada y tergiversada con la ideología dominante que la burguesía expande por sus dominios para  desorientar a las masas trabajadoras.
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